En 1958, el doctor Melchor Angel Posse se consagró Intendente Municipal de San Isidro con apenas 25 años, de esta manera se convirtió en el jefe comunal más joven de la Argentina. A los 22, se había doctorado como médico pedíatra. Desde los 16 militaba, como adherente, a la Unión Cívica Radical. A los 18, ya era un reconocido dirigente juvenil del radicalismo de la zona Norte del Gran Buenos Aires, llegándo a ser presidente de la Juventud Radical en la zona.
Los cinco períodos de gobierno en San Isidro liderados por el Dr. Posse (en cada elección logró aumentar el nivel de adhesión de sus vecinos, logrando la ratificación de su gestión) lograron un municipio moderno, eficaz en los servicios al vecino. Su nombre está ligado estrechamente al crecimiento y desarrollo del distrito. Cabe consignar, la permanente ratificación de confianza y respaldo de los vecinos hicieron que Posse jamás perdiera una elección.
Encabezó un gobierno que con hechos, obras y acciones con un neto corte solidario tuvo que atender a los diversos sectores sociales. Lo hizo con un proyecto convocante a las diferentes fuerzas políticas y sociales dejando en claro que San Isidro es lo primero por encima de cualquier bandería o interés sectorial.
Por esa y otras razones, sus habitantes enuncian que ¨ San Isidro es distinto¨.
Índices oficiales colocan a San Isidro como el lugar con mejor calidad de vida de la Argentina.
Las obras principales de su gobierno son una muestra de una administración que supo gobernar, defendiendo los intereses de los vecinos y procurando siempre mejorar la calidad de vida de sus habitantes, a partir del esfuerzo conjunto.
Cabe destacar que en la administración Posse, la salud contó con gran parte del presupuesto asignado. Durante su gestión, conformó un sistema de salud íntegramente municipal, con tres grandes centros hospitalarios y centros de promoción y atención primaria de la salud. Ese sistema, atiende actualmente más 1.500.000 consultas anuales y lleva adelante un programa materno infantil que comprende el cuidado de del binomio madre-hijo desde la detección del embarazo hasta que el niño cumple los 14 años. Ese programa, ha permitido que San Isidro tenga el índice más bajo de mortalidad infantil del país (9.1 por mil), y sólo altamente comprable al de estados desarrollados que realizan grandes inversiones en Salud, como Canadá.
En su gestión como intendente de San Isidro, Posse creó y llevó adelante un complejo programa de prevención y desarrollo, conformado por las áreas de Salud, Educación, Deportes, Cultura y Acción Social, tendiente a tener ciudadanos sanos, educados e intelectualmente preparados. En tal sentido, en defensa y apoyo de la escuela pública generó los denominados Talleres Extraprogramáticos, para brindar en los establecimientos públicos del distrito clases de idioma inglés, informática, actividades plásticas y prácticas, para estrechar la brecha entre escuela pública y colegios privados. En el área educativa dejó 12 jardines de infantes, en los cuales los pequeños aprenden desde su más tierna infancia inglés e informática, preparándose para los tiempos que corren.
Creó cuatro campos deportivos municipales (N° 1 de Beccar; N° 2 de Boulogne; N° 4 de Martínez y N° 6 de San Isidro), con escuelas deportivas para las distintas localidades del distrito, dotándolos de infraestructura adecuada y natatorios, uno de ellos olímpico y climatizado. En San Isidro, la enseñanza de la natación como deporte formador, pasó a ser obligatoria en las escuelas.
De un extremo al otro de la vida, guardó especial dedicación a la Tercera Edad , creando un programa que es modelo en el país: Juventud Prolongada, luego adoptado por otros municipios, la ciudad de Buenos Aires y hasta la Nación para desarrollos similares en lo que respecta a nuestros mayores. Los abuelos gozan de un campo deportivo y recreativo de más de 5 hectáreas en la ribera en Martínez, con un natatorio adaptado especialmente a la edad, y una vasta gama de actividades deportivo-recreativas, gimnasia postural; correctiva, turismo y permanente control médico. Favoreció el desarrollo de los centros de jubilados y pensionados, que llegaron en su gestión a ser 77 en San Isidro, y con una activa participación a través del Programa, que congrega a unos 16.000 miembros de la tercera edad.
En lo estrictamente cultural, descentralizó el área municipal de Cultura, llevándola a los barrios, con infinidad de actividades, talleres y cursos de formación profesional y artística. Por los que pasan más de 8.000 alumnos todos los años.
En materia de obras públicas e infraestructura , la gestión de Melchor Posse aceleró el crecimiento urbanístico ordenado del distrito, que cuenta con todos los servicios públicos. Pavimentó unas 5.000 cuadras, modernizó las avenidas y corredores rápidos del distrito, construyó 2 centros cívico-culturales, dos pasos bajo nivel con cruces carreteros, promovió, facilitó, cedió y colaboró en la construcción de 8 sedes policiales, dos hospitales, 10 jardines de infantes, 18 escuelas primarias y 11 secundarias, así como la sede regional Norte de la Universidad de Buenos Aires.
Según un estudio hecho público en 1996, por el Instituto de Estudios Económicos y Sociales (IEFE), San Isidro fue durante la gestión de Posse el municipio mejor administrado del conurbano. |